quinta-feira, 8 de novembro de 2018

¿Cuántos españoles hay en el 'Club de los 1.000 millones'?

La 30ª edición de la lista Forbes, publicada en el mes de marzo con los 2.043 millonarios más ricos del planeta incluye una relación de 25 españoles que pasan por ser, según la revista norteamericana, las mayores fortunas del país.

Sin embargo, la ausencia en este selecto Club de los 1.000 millones de apellidos como March, Entrecanales, Riberas, Grifols, Masaveu, Serra Farré, Gómez-Trénor, Gallardo, Mahou, así como los descendientes de Emilio Botín e Isidoro Álvarez, todos ellos con patrimonios en torno a los 2.000 millones, pone en discusión la utilidad del influyente ránking para identificar con fidelidad a la élite local que domina la economía española.

Forbes se cura en salud aduciendo que se trata de una relación de individuos "más que de sagas familiares que comparten grandes fortunas", aunque reconoce que incluye aquellas donde "la riqueza pertenece a la esposa del multimillonario y los hijos, si esa persona es el fundador de la fortuna". Pero lo cierto es que medir el patrimonio de los ricos españoles por individuos en lugar de por familias deja de contabilizar más de 32.450 millones de euros en poder de los que realmente ocupan las 25 primeras plazas.

España es un país de empresas familiares. El 85% lo son. Salvo los dos mayores patrimonios del país, Amancio Ortega y Juan Roig, la gran mayoría de las sagas que dominan la economía española arrancaron en los años 40 y 50 y se encuentran a caballo entre la segunda generación o migrando a la tercera. En su mayor parte, los herederos que regentan o controlan los grandes pagos familiares lo hacen con un pacto o protocolo por delante.

A primera vista, la cultura empresarial de Estados Unidos invita a medir las fortunas de forma individual. Bill Gates, Warren Buffett, Jeff Bezos, Marck Zuckerberg o Larry Ellison son emprendedores, han construido sus fortunas en las últimas décadas.

Sin embargo, la clasificación de Forbes obvia que la mayor fortuna del país la reúne la familia Walton, propietaria de más de la mitad de las acciones de los almacenes Wal-Mart. Según los cálculos de la revista de Jersey, los siete Walton suman un patrimonio de 129.000 millones de dólares. A su vez, el segundo puesto recaería sobre los hermanos David y Charles Koch, con 96.600 millones. Dueños de un conglomerado con intereses en petróleo, papeleras y el sector químico, los Koch son los más beneficiados del ascenso al poder de Donald Trump.

Curiosamente, es el propio presidente de los Estados Unidos, número 544 de la lista este año, con 3.500 millones de dólares atribuidos, el primer crítico con la medición que Forbes hace de su fortuna. "Tratan de volverme lo más pobre posible. Todo lo que puedo decir es que Forbes es una revista quebrada que no sabe de qué habla", dijo en marzo del año pasado. "Con 10.000 millones me veo mejor", añadió.

March y Riberas

En España, la ausencia más acusada es la de la familia March, los grandes banqueros españoles. El año pasado, el grupo que controlan al 100% los cuatro hermanos mallorquines reconocía un patrimonio neto de 4.468 millones de euros, según se ha sabido esta semana. A sus empresas, los March añaden varias de las fincas más extensas del país y la fundación cultural más prestigiosa.

Otra de las calvas de la lista Forbes son los dos hermanos Riberas, que están a punto de sacar a Bolsa la multinacional Gestamp, un fabricante de piezas de automóvil. Jon y Francisco Riberas son a la industria lo que los March a la banca. Las útimas valoraciones del grupo -que controlan en un 86%- se sitúan en torno a los 4.000 millones. A Gestamp añaden Gonvarri, la segunda metalúrgica más grande del país y la más saneada, una inmobiliaria y una envidiable finca en el centro de la meseta.

Acertadamente, entre los 25 españoles de la lista no se encuentra este año Esther Koplowitz. Ni el valenciano Enrique Bañuelos. Sí incluye a tres Del Pino, -Rafael, presidente de Ferrovial, María y Leopoldo Del Pino-, dejando fuera a sus otros dos hermanos. Es llamativo también el puesto (4), que ocupa el mallorquín Miguel Fluxá, dueño de Iberostar y socio de ACS, que realmente comparte su patrimonio con otras dos ramas familiares, dueñas también de las firmas Camper y Lotusse.

Demetrio Carceller, el magnate catalán, nieto de un ministro franquista, figura como ciudadano de Portugal.

Así, en rigor, se puede decir que en la relación de la revista norteamericana ni se encuentra a los españoles más ricos ni están todos los que deberían. El monográfico anual Las 200 mayores fortunas españolas que publica EL MUNDO desde el año 2006 suma en su última edición (febrero 2017) un total de 48 fortunas que superan los 1.000 millones de euros. Quizá la explicación a la larga lista de ausencias sea que, entre la lista de colaboradores de su lista mundial -al menos los enumerados en su edición web-, ninguno trabaja sobre el terreno en España.

Más ausencias en Francia y Reino Unido

La vara de medir de Forbes se adapta bien tampoco a Francia. Entre los 38 ricos que incluye del país vecino no se encuentra a la familia Mulliez, dueña del Grupo Auchan, o a Alex Dumas y la familia Hermes, propietarios de Hermes International, tercera y cuarta fortuna del país, familias que, según la revista Challenge, amasan 26.000 y 22.300 millones de patrimonio respetivamente. O a los bodegueros Castel, octava más rica, con 8.000 millones. El semanario elabora su propia lista anual con las 500 mayores fortunas del país.

Forbes tampoco va a misa en el Reino Unido, donde omite a la tercera familia más adinerada del ránking que elabora The Sunday Times desde hace tres décadas, los hermanos Galen y George Weston, dueños nada menos que de Primark y Associated British Foods, que en España es dueña de Azucarera Española. Y al sexto Duque de Westminster, Gerald Cavendish Grosvenor -quinto en la misma lista-, el aristócrata cuya familia es propietaria de una vasta extensión del suelo sobre el que se levanta Londres, desde hace más de 400 años.

José F. Leal

03 ABR 2017

sexta-feira, 2 de novembro de 2018

O Sistema de Informação da Organização do Estado (SIOE)

Passos Coelho, entendendo a falta de informação (inacreditável) existente na função publica, criou este serviço SIOE. O tal serviço que Mário Centeno (com os seus complexos de menoridade) querem alterar, por promessa que fizeram em 2016, mas ainda não aconteceu. Servirá de desculpa, este atraso, para o autentico “asilamento” na função publica de amigos e familiares dos partidos da Troika governante com especial enfoque no PS.

“A presente lei aplica-se a todos os serviços integrados, serviços e fundos autónomos, regiões autónomas, autarquias locais, outras entidades que integrem o universo das administrações públicas em contas nacionais, às empresas do sector empresarial do Estado e dos sectores empresariais regionais, intermunicipais e municipais, bem como às demais pessoas colectivas públicas e outras entidades públicas”

O Sistema de Informação da Organização do Estado (SIOE), instituído pela Lei n.º 57/2011, de 28 de Novembro, alterada pela Lei n.º 66-B/2012, de 31 de Dezembro (LOE 2013) [LINK], é uma base de dados de caracterização de entidades públicas e dos respectivos recursos humanos, com vista a habilitar os órgãos de governo próprios com a informação indispensável para definição das políticas de organização do Estado e da gestão dos respectivos recursos humanos.

Constam do SIOE todos os serviços integrados, serviços e fundos autónomos, regiões autónomas, autarquias locais, outras entidades que integrem o universo das administrações públicas em contas nacionais, empresas do sector empresarial do Estado e dos sectores empresariais regionais, intermunicipais e municipais, bem como as demais pessoas colectivas públicas e outras entidades públicas.

A Direcção-Geral da Administração e do Emprego Público (DGAEP) é a entidade gestora e detentora do SIOE. A informação que consta do SIOE encontra-se em permanente actualização sendo da responsabilidade das entidades a que respeita, sem prejuízo da responsabilidade da DGAEP.

A caraterização das entidades comporta diversos aspectos, designadamente dados de identificação, regimes jurídicos aplicáveis, dados de recursos humanos e outros. Uma das classificações utilizadas respeita ao subsector em contas nacionais. Com a entrada em vigor do Sistema Europeu de Contas Nacionais e Regionais (SEC 2010) as entidades passaram a estar classificadas de acordo com a nova metodologia no SIOE, a partir de 30-09-2014. Para mais informações sobre o SEC 2010, por favor consulte www.ine.pt.

O SIOE funciona também como um diretório, onde se podem encontrar os contactos de todas as entidades públicas referidas.

Podem ser feitos diversos tipos de pesquisa, simples ou conjugados, de livre acesso à informação. Para mais esclarecimentos consulte a área de Documentação, no lado direito desta página.

Para actualização dos respectivos dados ou de inserção de dados de recursos humanos as entidades necessitam de credenciação (username/password).

https://www.sioe.dgaep.gov.pt/Default.aspx